Leon Radosevic es un principiante atípico porque tras una extendida y sólida carrera en el baloncesto europeo le ha llegado la posibilidad de estrenarse en la Liga Endesa cuando ahora ha cumplido 36 años.
Probablemente , su trayectoria no ha tenido el brillo que apuntaba en su etapa formativa en la Cibona Zagreb, que le llevó a ser en todo el mundo con Croacia y ganar el bronce en el Mundial U19 de 2009, pero siempre y en todo momento ha sido un jugador bien considerado en todos los equipos por los que ha pasado a los que ha aportado trabajo y carácter competitivo en el juego interior. “Es un pívot especialista y dinámico”, apuntó ayer Jaume Ponsarnau sobre Radosevic, que llegó al Morabanc Andorra para completar pareja en la zona con Artem Pustovyi, otro jugador ahora veterano. Ambos forman un dúo al que los pívots del Surne Bilbao se pueden cambiar bien en lo que el técnico catalán definió como “una guerra cuerpo a cuerpo”.
Después de 4 años en la Cibona, con la que disputó la Euroliga en el último de ellos con buenos números, el jugador de Sisak comenzó su periplo por Europa, que le ha llevado al Olimpia Milán, el Rytas Vilnius, el Alba Berlín, el Besiktas, el Brose Bamberg, el Bayern Munich, el Derthona Tortona, el Dubai, el KK Split y el Treviso, al que en el tramo final de la pasada temporada ayudó a eludir el descenso en la Lega italiana con unos promedios de 8,1 puntos y 4,2 rebotes. En el momento en que daba la sensación de que su carrera ahora declinaba y estaba ya bien cumplida, le llegó la oportunidad de debutar en la Liga Endesa y mañana se encarará por primera vez al Surne Bilbao, a pesar de que los hombres de negro se han cruzado con varios de los exequipos de Radosevic en sus periplos europeos.
Reencuentro con Tabak
“Leon es un jugador con una trayectoria muy consolidada al máximo nivel europeo. Su experiencia y su conocimiento del juego nos aportarán mucha solidez en el juego interior. Viene de llenar una enorme temporada en Treviso y llega en un enorme instante físico”, comentó Jordi Ardévol, directivo deportivo del club del Principado, para explicar el fichaje del pívot croata con pasaporte alemán y, por ahora , Radosevic le está dando la razón en tanto que en los cuatro primeros partidos está promediando 8 puntos y 4,3 rebotes en 17 minutos de juego. Indudablemente , hallarse en el banquillo con su compatriota Zan Tabak, “una referencia del baloncesto de Croacia”, puede ayudar en la adaptación, si bien Radosevic conoce de sobra el percal y se ha medido en muchas ocasiones a rivales de la ACB.
“El físico y la fortaleza han sido siempre y en todo momento mis puntos fuertes a lo largo de mi carrera. Sé que no volveré más a tener 25 años y que no puedo jugar al nivel que tenía hace diez años, pero intentaré dar mi máximo para ayudar al grupo a hallar los objetivos, como he hecho siempre. Jugar en la ACB es un gran reto para mí”, comentó Radosevic en su presentación oficial en Andorra. Jamás se ha arrugado y no lo va a hacer ahora. “Cuanto mucho más bien difícil me lo pintaba el entrenador, mucho más ganas tenía de admitir el desafío”, añadió un jugador que dejó claro entonces su forma de pensar : “Cada partido tiene que ser una guerra para nosotros”. No en vano , el Morabanc Andorra fue señalado durante la pretemporada como entre los equipos que más había mejorado en el aspecto físico por fichajes como el de Radosevic.


